miércoles, 18 de diciembre de 2013

Estas en mi vida

Estás mientras velo
y mientras sueño.
El Amor no reconoce
simples fronteras de tiempo.

Eres mi atmósfera diaria,
aunque en otras cosas pienso.
Cuando soy consciente,
vibro de en Ti descubrirme inmerso.

Eres más mi corazón
que el que me late en el pecho.
Entre la vida y la muerte,
tuyo me quisiste eterno.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Talentos

Si el pintor entierra sus pinceles
y la bailarina sus zapatillas.
Si el cantor se calla
y el sabio olvida.
Si se apaga el fuego.
Si muere el viento.
Si se seca el pozo.
Si el novelista deja de imaginar
y el fotógrafo cierra los ojos…
… ¿Quién dibujará las olas?
¿Quién trazará,
con su cuerpo, siluetas imposibles?

Nadie cantará.
Se disipará la memoria,
maestra de niños
y roca de ancianos.
Huirá el calor de la piel, y del alma.
Se detendrá el molino.
Se extenderá la sed por el mundo.
Los pobladores de relatos eternos
no llegarán a nacer.
Nadie apresará la magia fugaz de un instante.

¡No bajes los brazos!
¡No entierres el talento
en la tierra amarga de la inseguridad y el desaliento!
¿Cuándo descubrirás
la grandeza que hay en tus manos,
el poder que hay en tus sueños?

martes, 5 de noviembre de 2013

Quien puede

¿Quién puede pagar la luz de sol que alumbra cada día?
El gozo de una madre al dar a luz.
La chispa de ese amor que no vacila.
La luz inagotable por ser tú.

Quién puede comprar la mueca de ese rostro que sonríe,
la brisa que te roza al caminar,
la firme decisión de ser humilde,
los ojos con que aún puedes mirar.

Quién puede poner precio a esa mano que acaricia,
al te quiero que me sale sin querer.
Al instante que devuelve la esperanza.
Al encuentro que te vuelve del revés.

Quién puede saldar el cielo azul, que ves tras tu ventana,
el esfuerzo de esa niña por leer,
el cansancio de esa vida jubilada,
la oración de aquel que pide sin querer.

lunes, 21 de octubre de 2013

Envíanos locos

¡Oh, Dios! Envíanos locos,
de los que se comprometen a fondo,
de los que se olvidan de sí mismos,
de los que aman
con algo más que con palabras,
de los que entregan
su vida de verdad y hasta el fin.
Danos locos,
chiflados,
apasionados,
hombres capaces
de dar el salto hacia la inseguridad,
hacia la incertidumbre
sorprendente de la pobreza;
danos locos,
que acepten diluirse en la masa
sin pretensiones de erigirse un escabel,
que no utilicen
su superioridad en su provecho.
Danos locos,
locos del presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores eficientes del proletariado, amantes de la paz,
puros de conciencia,
resueltos a nunca traicionar,
capaces de aceptar cualquier tarea,
de acudir donde sea,
libres y obedientes,
espontáneos y tenaces,
dulces y fuertes.
Danos locos, Señor, danos locos.


lunes, 14 de octubre de 2013

Eres la luz

Eres la luz,
pero no una luz de sol
que baña las criaturas
en las orillas de la piel.
No eres la luz
que deslumbra las miradas,
ni con tu fulgor
diluyes todo lo viviente.
Tú eres la luz
que nos haces visibles
desde dentro,
amaneces cada día
en el interior de los cuerpos
por el oriente infinito
de nuestro deseo,
enciendes toda criatura
y vuelves transparente
el celemín que te encubre
en nuestra noche.
Toda luz crea sombras,
pero tú eres luz que las disipa.
¡Tantas criaturas
beben ansiosas cada noche
su ración de luces pasajeras
en vasos seducidos!
Cuando yo las mire,
¿les brillará en mis ojos
el reflejo amigo
de tu luz, de su luz,
que las habita y desconocen?

jueves, 26 de septiembre de 2013

Señor de la justa cercanía

Cualquier segundo es una puerta
para entrar en tiempo.
 

Todo centímetro es una tierra
que lleva tu huella.


Cada color y cada aroma
me hacen sentir tu fantasía
jugando hacia el infinito.
 

En cada mirada se asoma
la intimidad de tu misterio.
 

Todo golpe de azada
cae sobre la tierra
con certeza de cosecha.


Cada canto verdadero
trae hasta mi corazón
del rumor de la fiesta
que ya empezó eterna
al final de mi camino.
 

Señor, no puedes perderte
en una clandestinidad absoluta:
yo me moriría en tu ausencia.
 

Ni puedes revelarte en toda tu grandeza:
yo quedaría absorbido
en el resplandor de tu gloria.


Tú eres el Señor de la justa cercanía,
del sacramento necesario
que nos permite irnos haciendo,
sin tanto frío y noche
que quede crudo nuestro barro,
ni tanto sol y mediodía
que tu fuego nos calcine.


 
 
Benjamín González Buelta

lunes, 23 de septiembre de 2013

Apóstol

Vamos, amigo,
no te calles ni te achantes,
que has de brillar
como fuego nocturno,
como faro
en la tormenta,
con luz
que nace en la hoguera de Dios.
Vamos, amigo,
no te rindas ni te pares,
que hay quien espera,
anhelante, que compartas
lo que Otro te ha regalado.
¿Aún no has descubierto
que eres rico para darte a manos llenas?
¿Aún no has caído en la cuenta
de la semilla que, en ti,
crece pujante
fértil, poderosa,
y dará frutos de vida y evangelio?
Vamos, amigo.
Ama a todos
con amor único y diferente,
déjate en el anuncio
la voz y las fuerzas,
ríe
con la risa contagiosa
de las personas felices,
llora las lágrimas
valientes del que afronta la intemperie
Hasta el último día,
hasta la última gota,
hasta el último verso.
En nombre de Aquel
que pasó por el mundo
amando primero.