jueves, 5 de enero de 2012

El que se da, crece...


El que se da, crece.
Pero no hay que darse a cualquiera, ni por cualquier motivo, sino a lo que vale verdaderamente la pena.
Al pobre en la desgracia.
A esa población en la miseria.
A la clase explotada.
A la verdad, a la justicia, a la ascensión de la humanidad, a toda causa grande, al bien común de su nación, de su grupo, de toda la humanidad.

A Cristo que recapitula estas causas en sí mismo, que las contiene, que las purifica, que las eleva.
A la Iglesia, mensajera de la luz, dadora de vida, libertadora.
A Dios, a Dios en plenitud, sin reserva, porque es el bien supremo de la persona, y el supremo Bien Común.
Cada vez que me doy así, recortando de mi haber, sacrificando de lo mío, olvidándome de mi, yo adquiero más valor, me hago un ser más pleno, me enriquezco con lo mejor que embellece el mundo;
yo lo completo, y lo oriento hacia su destino más bello, su máximo valor, su plenitud de ser.

San Alberto Hurtado


martes, 20 de diciembre de 2011

Dicen que vienes...



Dicen que vienes y siempre es tiempo,
pues te esperamos.
En la tierra sedienta de milagros.
En la duda que nos muerde.
En el sollozo ajeno.
Que estremece e inquieta.

Te esperamos en el fracaso.
Que nos derriba.
Y en el triunfo que nos vuelva islas distantes.
En el perdón que se nos escapa.
En la calma que no alcanzamos, te acercas.
En el vendaval que a veces nos sacude.
En el arrumaco que nos aquieta.

Te nos llegas, sorprendente.
Desbordas nuestra espera con palabras nuevas,
con respuesta eterna y estás muy dentro y muy fuera.
Vienes volviéndolo todo del revés.
Puerta imprevista a un cielo de pobres y pequeños,
a hombro en el que se recuestan los heridos,
los culpables, los enfermos.

Ya Señor,
Dios con nosotros,
Dios nuestro...



transcripción de aquí: http://www.rezandovoy.org/

viernes, 2 de diciembre de 2011

Tiempo de Adviento


Tiempo de Adviento,
Tiempo de espera.
Dios que se acerca,
Dios que ya llega.
Esperanza del pueblo,
la vida nueva.
El Reino nace,
don y tarea.
Te cantamos Padre bueno
a la esperanza.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Oh Señor, mi Dios ausente, mi Dios que te escondes...

Oh Señor, mi Dios ausente, mi Dios que te escondes detrás de tantas cosas que me seducen y me fascinan. De tantas cosas que me atraen con fuerza casi resistible. Deja que yo descubra la claridad de tu mirada. Señor, que yo descubra en ti el sentido de mi vida y el sentido de toda vida humana.


A los bellos, a los sabelotodo, a los fuertes, a los ricos, a las guapas de espejo, a los arrogantes, a los manipuladores, a las reinas de la fiesta, a los chulos de barrio, a los que opinan de todo pero no escuchan nada, al que sonríe sin alma, al buscador de atajos, al vendedor de quimeras, al triunfador sin historia, al presuntuoso, al arrogante, al que pisa fuerte sin mirar a quien, al que nunca duda... Hay que recordarles que también lloran, aman y se equivocan a ratos. Que no es el fulgor fugaz el que nos hace personas, sino la desnudez frágil y que es en la normalidad compartida donde nos podemos encontrar... hermanos






tomado de aquí y transcrito desde rezandovoy.org

jueves, 28 de julio de 2011

Mi tesoro

He perseguido sueños vanos
he comprado tesoros vacios
he querido aprisionar amores
y he cerrado con llave mi hogar
para que no me lo invadan

He vestido mis dudas
con falsas certezas
y he tratado de matar mis miedos
cerrando los ojos

Pero al final
vuelvo a estar desnudo y temblando
Hasta que al encontrarte
todo cambia

Tu Evangelio es fuego que me enciende
llamada que me pone en camino
tesoro por el que vendo todo
y soy tan pobre, y tan rico

Tu Palabra despierta la pasión
Tu vida es lección
que me enseña a vivir,
a querer, a saltar al vacío

Contigo los sueños son posibles,
los tesoros infinitos,
el amor eterno

La puerta está abierta
El hogar repleto de momentos,
de historias, de encuentros

La fe arriesga, y el miedo calla
Me visto de ti
en mi debilidad, tu fuerza
y todo encaja

José Ma. R. Olaizola, sj

jueves, 23 de junio de 2011

Mentiras

MENTIRAS

La paz sin tormenta
la pasión sin Pasión
la encarnación sin carne
el amor sin historia
la risa sin alma
… mentiras.

El desprecio en Tu Nombre,
la virtud arrojadiza,
la justicia inhumana,
la palabra sin misericordia,
la promesa sin lazo,
la renuncia sin nostalgia
… mentiras.

El amor sin zozobra,
la pregunta sin riesgo,
la fe sin duda,
la seguridad sin resquicios,
lo que “siempre ha sido así”
… más mentiras.

Pero tu Verdad
ilumina nuestras sombras,
desmonta nuestros engaños
y despierta la esperanza.
José Mari R. Olaizola

martes, 14 de junio de 2011

Amar...

 
 
Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa,
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...

 
 
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces...
amar lo amable no es amor...

Amar es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día,
es ponerse de sol vivo en el ansia
de la semilla ciega que perdió
el rumbo de la luz, aprisionada por su tierra
vencida por su misma tierra...

Amar es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla.
¡Amar es ser camino y ser escala!
Amar es este Amor a lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro...

Es entrarse en la entraña
de la noche y adivinarle la estrella en germen.
¡La esperanza de la estrella!
Amor es amar desde la raíz negra...

Amor es perdonar, y lo que es más
que perdonar: es comprender.
Amar es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir, y resucitar
¡ Amar es resucitar !


Dulce María Loynaz