miércoles, 20 de febrero de 2013

Sólo Tú


Porque nuestros proyectos se desmoronan y fracasan y el éxito no nos llena como ansiamos.
Porque el amor más grande deja huecos de soledad.
Porque nuestras miradas no rompen barreras.
Porque queriendo amar lo seguimos.
Porque chocamos continuamente con nuestra fragilidad.
Porque nuestras utopías son de cartón y nuestros sueños se evaporan al despertar.
Porque nuestra salud descubre mentiras de omnipotencia y la muerte es una pregunta que no sabemos responder.
Porque el dolor es un amargo compañero y la tristeza una sombra en la oscuridad.
Porque esta sed no encuentra fuente y nos engañamos con tragos de sal.
Al fin, en la raíz, en lo hondo, sólo quedas Tú.
Sólo tu sueño me deja abrir los ojos.
Sólo tu mirada acaricia mi ser.
Sólo tu Amor me deja sereno.Sólo en ti mi debilidad descansa y sólo ante ti la muerte se rinde.
Sólo Tú, mi roca y mi descanso.


domingo, 9 de diciembre de 2012

Ya Señor, para cuando esperas

¡Ya Señor!
¿Para cuando esperas?
¡Ahora!

¡Ven pronto!
Ven que el mundo gira a ciegas
Ignorando el Amor que lo sustenta

¡Ven pronto, Ven Señor!
Que hoy entre hermanos se tienden trampas y se esconden lazos
Ven que la libertad esta entre rejas del miedo que unos a otros se profesan
¡Ven, ven! no dejes ahora de escucharnos, cuando tanto camino esta cerrado

¡Ya Señor!
¿Para cuando esperas?
¡Ahora!

¿No has de ser la alegria de los pobres?
¿De los que en Ti su confianza ponen?
¿No has de ser para el triste y afligido consuelo en su pesar, luz en su grito?

¿Quién pondrá paz en nuestros corazones si tu ternura y compasión se esconden?
¿Quién colmara esta hambre de infinito si al colmarlo no vienes por Ti mismo?

¡Ya Señor!
¿Para cuando esperas?
¡Ahora!


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Hazme tu

Tú que eres amor, invádeme
Tú que eres Santo, santifícame
Tú que eres Fuente viva, sáciame
 Tú que eres Entrega, utilízame
Tú que eres Presencia, envuélveme
Tú que eres Plenitud, lléname
Tú que eres Centro, céntrame en ti
Rebósame de Ti y muéstrame tu rostro
Hazme capacidad

Hazme silencio

 Hazme tú

lunes, 11 de junio de 2012

Dios de los encuentros

Ser uno mismo
y estar en los otros.
Vivir en una soledad
poblada.
Forjar vínculos
indestructibles.
Abrazar sin invadir.
Amar sin anular.
Comunicar sin agotar.
Ser uno mismo
Ser nosotros.
Crear mundos,
inspirar sueños,
restañar heridas.
Desplegar la vida
en el tiempo,
hablar en el trueno
y el susurro,
ser batalla sin muertos.
Somos imagen
del Dios de los encuentros.

José María Rodríguez Olaizola, sj

lunes, 28 de mayo de 2012

Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo
un rayo de tu luz.
Ven, Padre de los pobres,
ven a darnos tus dones,
ven a darnos tu fuerza.
Tu bondad
es fuente de consuelo,
tu presencia
impulso en el alma,
tú nos alivias
en las horas sombrías.
Tú eres el descanso
en el trabajo,
serenidad
de nuestra locura,
alegría en nuestro llanto,
sosiego en la lucha.
Penetra con tu
santa luz
en lo más íntimo
del corazón de tus fieles.
Sin tu ayuda divina
no hay nada en el hombre,
nada que sea inocente.
Limpia nuestro mal,
riega nuestra aridez,
cura nuestras heridas.
Suaviza nuestra dureza,
elimina con tu calor
nuestra frialdad,
corrige nuestros desvíos.
Concede a tus fieles,
que confiamos en ti,
tus dones en nuestra vida.
Premia nuestro esfuerzo,
salva nuestras almas,
danos la eterna alegría.

jueves, 24 de mayo de 2012

Lo que quiero ser

Quiero ser pastor
que vele por los suyos;
árbol frondoso
que dé sombra
al cansado;
fuente donde
beba el sediento.

Quiero ser canción
que inunde los silencios;
libro que descubra
horizontes remotos;
poema que deshiele
un corazón frío;
papel donde se pueda
escribir una historia.


Quiero ser risa en los
espacios tristes,
y semilla que prende
en el terreno yermo.

Ser carta de amor para el solitario,
y grito fuerte para el sordo…
Pastor, árbol o fuente,
canción, libro o poema…
Papel, risa, grito, carta, semilla…

Lo que tú quieras, lo que tú pidas,
lo que tú sueñes, Señor…
eso quiero ser.


José María Rodríguez Olaizola, sj

lunes, 21 de mayo de 2012

La señal del amor

Y salió el amor, a recorrer nuestros caminos,
a visitar ciudades, a mezclarse entre la gente.
Un extraño viento lo llevaba y lo traía, y con él
iba su voz, su alegría y su mensaje:
¡Hagamos del amor nuestra señal!
¡Dichosos aquellos que renuevan el amor gastado!
¡Dichosos aquellos que curan el amor herido!
¡Dichosos aquellos que encienden el amor apagado!
¡Dichosos aquellos que levantan el amor caído!
¡Dichosos aquellos que perdonan el amor equivocado!
¡Dichosos aquellos que enderezan el amor torcido!
¡Dichosos aquellos que liberan el amor atado!
¡Dichosos aquellos que entregan el amor recibido!
¡Dichosos aquellos que resucitan el amor muerto!

Seve Lázaro, sj