sábado, 9 de octubre de 2021
Pedid y se os dará
sábado, 22 de mayo de 2021
Luz
a iluminar las sombras
con frágiles velas
protegidas de los vientos
con la palma de la mano,
ni a ser puros espejos
que reflejan luces ajenas,
cotizadas estrellas
dependientes de otros soles,
que como amos de la noche
hacen brillar las superficies
con reflejos pasajeros
a su antojo.
Tú nos ofreces
ser luz desde dentro, (Mt 5, 14)
cuerpos encendidos
con tu fuego inextinguible
en la médula del hueso, (Jr 20, 9)
zarzas ardientes
en las soledades del desierto
que buscan el futuro, (Ex 3,2)
rescoldo de hogar
que congrega a los amigos
compartiendo pan y peces, (Jn 21, 9)
o relámpago profético
que raje la noche
tan dueña de la muerte.
Tú nos ofreces
ser luz del pueblo, (Is 42, 6)
hogueras de Pentecostés
en la persistente combustión
de nuestros días
encendidos por tu Espíritu,
ser lumbre en ti,
que eres la luz,
fundido inseparablemente
nuestro fuego con tu fuego...
(Benjamn G. Buelta, sj)
sábado, 19 de diciembre de 2020
Niña del sí (fragmentos)
Todo estaba pendiente de tu boca.
Igual que si los hombres, de golpe, se sintieran
con la vida en las manos, detenida,
como un reloj callado y a la espera.
Como si Dios tuviera que esperar un permiso…
Tu palabra sería la segunda palabra
y ella recrearía el mundo estropeado
como un juguete muerto que volviera a latir súbitamente.
Tú pondrías en marcha, otra vez, la ternura.
Orilla virginal de la palabra, niña del sí preñada con el Verbo,
sin la más leve sombra de no, toda en el Día.
Dios encontraba en ti, desde el primer albor de tus latidos,
la respuesta cabal a su pregunta
sobre la Nada en flor…
Tú lo hacías dichoso desde el Tiempo.
Tu corazón se abría como una playa humilde, sin diques fabricados,
y en la arena sumisa de tu carne el mar de Dios entraba enteramente.
[…]
Niña del sí desnudo, como un tallo de lirio
bajo el filo implacable de la Gloria…
Cuanto más cerca de la Luz vivías,
más en la noche de la Fe topabas, a oscuras, con la Luz,
y más hondas raíces te arrancaba tu sí, ¡niña del sí más lleno!
Tú diste más que nadie, cuando más recibías,
infinita de seno y de esperanza.
¡Tú creíste por todos los que creen y aceptaste por todos…!
[…]
Dios empieza otra vez, con tu permiso, niña del sí, María.
Las alas de Gabriel abren el arco por donde pasa entera la Gloria de Yahvé.
El arca de tu seno, de madera de cedros incorrupta, viene con el Ungido.
La Primavera acecha detrás de Nazaret, regada por el llanto,
y sobre las banderas blancas de los almendros
el trino de tu voz rompe en el júbilo, humildemente solo.
(Pedro Casaldáliga)
sábado, 30 de mayo de 2020
Ven espíritu Santo Creador
Ven Espíritu Santo Creador,
Ahora, hoy.
Quédate con nosotros, danos tu inteligencia
y llena de bondad nuestros corazones.
Tu nombre es: consuelo, inspiración, vida, gracia.
Tú eres novedad, creación, fuerza.
Ven espíritu Santo, para que tu Luz
ilumine nuestro discurrir
y fortalezca nuestras decisiones.
Eres el que ha hecho todas las cosas buenas,
–el que preside nuestro discernimiento
y señala el camino de nuestras opciones–
Tu nombre es unidad, esperanza y amor.
Aléjanos del mal, del egoísmo, de la injusticia,
de la intolerancia y de la dispersión.
Danos tu paz, tu bendición, tu consuelo,
tu serenidad y tu sabiduría;
para que transformemos nuestro presente,
en la voluntad del Padre que está en los cielos.
domingo, 12 de abril de 2020
Ojos de Pascua
Reposaba en su corazón el cuerpo amado, como semilla viva de resurrección.
Sepulcro abierto al amanecer. Sepulcro vacío.
Amanece esta Pascua 2020, amanece sobre nuestra historia personal y sobre la humanidad herida.
Se lame las heridas esta humanidad, no solo aquellas dejadas por el virus, también las heridas que siguen supurando: violencia, guerras, pobreza, odio, fanatismo, discriminación.
Amanece la Pascua sobre estas heridas y desde estas heridas.
Amanece y el sepulcro está vacío.
Nunca hubo nadie en el sepulcro y siempre estuvo abierto.
El cuerpo del Cristo, semilla de resurrección, fecundó la tierra con la sangre de la cruz y de nuestras heridas.
La Pascua aconteció desde dentro de la cruz, no después.
Nunca hay un después para el Amor. Siempre es, aquí y ahora.
Amanece la Pascua desde el otro lado de la cruz.
Nuestras heridas no son impedimento a la Vida: ¡al contrario!
Son el vacío por el cual la Pascua se cuela y los sepulcros se abren. Son rendijas por donde la luz fluye serena y siembra resurrección.
Es Pascua, y el Amor amanece sobre nuestras existencias personales, sobre la humanidad entera y la madre tierra.
Siempre el Amor está amaneciendo y siempre encuentra los sepulcros abiertos.
Si encontramos sepulcros cerrados es porque no estamos amando y hemos arrinconado al Amor en un lugar oscuro de nuestro corazón.
La Pascua es tremendamente viva y actual con su único y eterno mensaje: solo el Amor es real.
Es ahora el momento oportuno y siempre fue ahora.
Es el momento de amanecer sobre la humanidad herida con la linterna del Amor y mirar así.
Pascua es mirar con los ojos amanecidos del Amor.
Ojos frescos y nuevos.
Tú que me lees: ¡mírate así y así, ama tus heridas y las de tus hermanos!
Mirar a la gente y a las cosas con estos ojos.
No tenemos que esperar un mundo nuevo, ilusión de los ciegos que se escapan del presente y huyen de la Vida.
¡No hay esperanza futura que no tenga raíz en el presente!
El mundo nuevo ya está y late en el fondo de tu mirada que amanece en el Amor.
Palpita el mundo nuevo en las profundidades, donde solo ojos de Pascua alcanzan a ver.
Amanecen ojos de Pascua que transforman las heridas en perlas y la sangre en fértil abono, a punto de florecer.
Esta es Pascua: otros ojos que solo ven sepulcros abiertos y manos extendidas.
Otros ojos que descubren posibilidades y senderos de bellezas.
Ojos amaneciendo en el Amor, ojos del Cristo vivo y viviente, que todo lo llena.
Ojos desparramando por doquier la paz que nos habita.
¡Feliz Pascua de Resurrección!
viernes, 10 de abril de 2020
Silencio
Silencio.
Hoy hacemos silencio.
Todo el día para estar en silencio.
Silencio.
Después del dolor.
No queda más que el silencio.
Silencio.
Por quien se fue.
Nada hay que llene su silencio.
Silencio.
Poco más sé hacer.
Solo puedo esperar en silencio.
Silencio.
Sentir la esperanza.
Esperar a que pase el silencio.
Silencio.
Está por pasar.
Que la Pascua dé sentido al silencio.
jueves, 9 de abril de 2020
Servidor de todos
Rodéate de triunfadores.Para que tu vida sea un éxito,sírvete de todos.Retén en tu memoriael nombre del rico,y apunta el teléfonodel rostro femeninoque sonríe en el concurso.Tapiza las paredes de tu casacon firmas de pintoresde prestigio y de dinero.Llena tu bocacon los nombresque ocupan el escenariode la gloria resbaladiza.Hazte vecino, compadrede su club y su partido.Que todas estas famaste presten su prestigio.Pero la Palabra dice:Sienta a tu mesaa los que no puedeninvitarte a su casa,arrastrada por el río,y presta sin arrugar la caraal que no puede devolvertetu dinero el día de pago,porque las horas extrase perdieron en la computadorade la zona franca.Habrán encontrado en tila respuesta de Diosa su angustia cotidiana.Y tú sentirás atravesaralgo de Dios pasandopor el centro de ti mismopara llegar hasta el hermano.Al romper, con ese gestode gratuita cercanía,las leyes y cátedrasde la inversiónbien calculada,un manantial de eternidadte llegará desde el caído,brotará entre tus piedrasy hará de ti un servidor de todos,lleno de gracia y de sabor.







